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Cultura y deportes
2021-06-18
Historia de la comunidad LGBT+ en México
Por primera vez, la FI se sumó a las actividades que celebran y reconocen a la comunidad sexodiversa.
Por: Marlene Flores García
Fotografía: José Luis Camacho Calva
Comunicafi
Historiador

La Comisión Interna para la Igualdad de Género de la Facultad de Ingeniería (Cinig-FI) organizó una serie de actividades en el marco del Día Internacional del Orgullo lesbiana, gay, bisexual y trans.

Las jornadas El Orgullo de la FI, cuyo propósito fue conocer y sensibilizar acerca de la diversidad sexogenérica, iniciaron el 18 de junio con la charla virtual Historia del Colectivo LGBT+ en México, dictada por Alonso Hernández, historiador y diligente activista.

Quienes conciben su identidad de una manera distinta a la hegemónica han existido siempre, pero no así las palabras adecuadas para referirse a ellos. El poder del lenguaje para transformarse y transformar lo que le rodea ha sido extremadamente relevante en dicha concepción, ya que borró en el pasado la existencia de estas personas, a quienes se les trató como meras desviaciones dignas de estudio y, más tarde, gracias a su lucha, se les empezó a considerar en los códigos penales y las leyes.

Sin embargo, las categorías se van moviendo, como se van moviendo las sexualidades y el género, por lo que las identidades sexo-políticas y socio-culturales también lo han hecho: la caracterización gay o lesbiana surge a mediados de los 70, una década después la bisexualidad, hacia finales de los años 90 las identidades trans, mientras que intersexualidad, queer, asexualidad y pansexualidad recién se acuñaron. Antes de esto, en nuestro país por supuesto existían personas con orientación sexual diversa, pero su presencia era impalpable en la configuración de los asuntos públicos.

El frente de liberación homosexual en México tuvo una cimentación intelectual con figuras como Sergio Pitol, Nancy Cárdenas, Luis González de Alba, Carlos Monsiváis y Juan Jacobo Hernández entre sus filas. Gracias a sus integrantes se fomentó la tolerancia y el respeto, que se extendieron a otras áreas. Se dio un constante discutir sobre los derechos de las personas homosexuales, lo que más tarde desembocó en la formación de nuevos colectivos: el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria, Lambda, Oikabeth.

Estos grupos, vinculados fuertemente a la actividad política, se relacionaron de manera constante con los partidos de izquierda, crearon sus propios órganos de difusión y se mantuvieron activos en su militancia.

La primera marcha de liberación homosexual en México, el 29 de junio de 1979, partió de los leones de Chapultepec al Hemiciclo a Juárez y tuvo un contingente entre 80 y 150 personas. Protestaron contra la persecución policiaca, la violencia sexista, el machismo, y se pronunciaron por los derechos a asociarse, a la libre expresión y al trabajo con consignas como "No hay libertad política, si no hay libertad sexual" y "En mi cama mando yo". Gracias a un encomiable trabajo documental, los asistentes pudieron disfrutar de fotografías, escritos y carteles de ésta y las subsecuentes manifestaciones.

Alonso Hernández enfatizó en que, aún hoy, durante estos eventos se hagan claros los motivos que los originan, cuáles son las demandas, hacia dónde se quiere ir y lo que se pretende acabar; es decir, que se mantenga una lucha por los derechos y una mentalidad de reflexión y denuncia.

Para la década de 1980, las disputas al interior de los grupos resultaron en el quiebre definitivo del movimiento. Sin embargo, la partición dio pie al surgimiento de una extensa genealogía de nuevos activistas. En el eje lúdico, eventos culturales de teatro y música, clubs privados y espacios alternativos empezaron a consolidarse en las emblemáticas Zona Rosa, la avenida Insurgentes Sur y la colonia Roma.

Para terminar, el ponente explicó que con la aparición del VIH/SIDA prácticamente se perdieron dos generaciones de la comunidad sexodiversa y otros tantos activistas prefirieron retirarse como medida de protección. Sin embargo, aún quedan mucho por hacer y descubrir en la sexodiversidad, labor que toca hacer a los más jóvenes.

La marcha del orgullo celebra la diversidad y la inclusión; como eco de ella, las actividades de la Facultad de Ingeniería tienen el objetivo de combatir el comportamiento machista, heteronormado y apático, y contribuir a dar armonía a la comunidad.