
El Centro Internacional de Investigación del Atlántico (AIR Centre) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con la destacada participación de la Facultad de Ingeniería (FI), celebraron sesiones de trabajo y visitas a laboratorios en Ciudad Universitaria los días 10 y 11 de febrero con el objetivo de sentar las bases de una iniciativa de cooperación científica y tecnológica entre Portugal y el Caribe, orientada a diseñar una estrategia conjunta para enfrentar los desafíos del sargazo en el Atlántico y transformar este fenómeno en una oportunidad para la economía azul circular. Presidieron el acto inaugural la doctora Ligia Pérez Cruz, coordinadora de Plataformas Oceanográficas del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICML-UNAM); el maestro Miguel Miranda, director ejecutivo del AIR Centre, y el embajador de Portugal en México, Manuel Carvalho.
En el marco de las ponencias, la doctora Mafalda Carapuço y el doctor Miranda subrayaron la necesidad de fortalecer la colaboración del AIR Centre con instituciones mexicanas y caribeñas para atender problemáticas oceánicas y climáticas comunes, al tiempo que enfatizaron la ubicación geopolítica de México y el papel de la FI-UNAM como una aliada estratégica de gran capacidad técnica. Por su parte, la doctora Mariana Ávila presentó las oportunidades de las nuevas tecnologías espaciales, en particular el uso de constelaciones de satélites de bajo costo para monitorear en tiempo real las mareas de sargazo y generar información útil para su predicción y gestión en zonas costeras. En este mismo sentido, el doctor Salvador Landeros, profesor de la FI, detalló los proyectos de investigación, la infraestructura de punta y el capital humano existentes en las áreas de oceanografía, ciencias espaciales y estudios climáticos de México: "No somos sólo un país receptor de ciencia; somos un generador activo de conocimiento con una vasta experiencia en el estudio de nuestros mares y costas", destacó para contextualizar el papel de la UNAM, y en particular de la FI, en la cooperación Europa-América.
Para ampliar la participación de la Facultad de Ingeniería, el doctor Carlos Romo Fuentes presentó los programas de posgrado y especialización en ingeniería, las oportunidades de colaboración con los grupos de investigación de la Facultad y las opciones de becas para los candidatos, así como la colaboración con los diferentes laboratorios nacionales (de ingeniería espacial y automotriz, de economía circular, de investigación y tecnología médica), orientada al desarrollo tecnológico y la investigación de punta. Asimismo, resaltó el tema de la certificación de los laboratorios en la FI (ISO/IEC 17025). Además, presentó las propuestas y los productos desarrollados por sus profesores e investigadores, destacando el sistema de recolección de desechos en sistemas acuíferos como una solución para atender el problema del sargazo, ejemplo del quehacer académico de la Facultad y de su cooperación internacional.
Posteriormente, el maestro Píndaro Díaz Jaimes, director del ICML, y el doctor Michel Grutter de la Mora, director del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC), tras compartir los avances de sus entidades, coincidieron en la urgencia de un enfoque interdisciplinario que permita comprender que el fenómeno del sargazo requiere unir la física oceánica, la química atmosférica y la biología marina; ninguna disciplina puede resolverlo sola.
En la jornada de cierre, la doctora Ana Faria, investigadora del AIR Centre, presentó la ponencia El Desafío del Sargazo en el Caribe: desde la detección hasta la valorización (eje temático del encuentro), en la que analizó el ciclo del sargazo, sus impactos ambientales y socioeconómicos devastadores y, además, lo planteó como un recurso: "El sargazo dejó de ser solo un problema de limpieza de playas. Hoy lo vemos como una materia prima para bioplásticos, fertilizantes o bioenergía. El reto es desarrollar la cadena de valor completa", señaló.
La reunión concluyó con una relatoría del doctor Landeros, quien informó sobre la firma de un nuevo memorándum de entendimiento entre países del Caribe para fortalecer la cooperación en torno al sargazo. Se establecieron bases científicas, tecnológicas y económicas para una iniciativa coordinada entre México, Portugal y naciones caribeñas, enfocada en el Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico y su carácter transfronterizo. Además, se analizaron las causas e impactos de los arribazones masivos y se planteó su aprovechamiento dentro de la economía azul circular, junto con acciones de investigación, financiamiento y transferencia de conocimiento. Las sesiones dedicadas al sargazo permitieron a investigadores de ambas naciones alinear sus proyectos y discutir modelos de pronóstico oceanográfico, técnicas de teledetección satelital y rutas de bioprocesamiento, y se contó con la participación de representantes de varios países del Caribe.