
En el marco del Seminario del Programa Espacial Universitario, el doctor Rafael Chávez Moreno, jefe de la Unidad de Alta Tecnología (UAT), campus Juriquilla de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, impartió en línea la conferencia Proyecto K’oto: Un Salto al Espacio, el pasado 26 de febrero en el auditorio Raúl J. Marsal.
K’oto (saltamonte. en otomí) es un proyecto académico para desarrollar un nanosatélite artificial en la UAT con apoyo del estado de Querétaro y representa, conforme al vocablo, un salto tecnológico para expandir la fuerza de la industria aeronáutica queretana al ámbito espacial. Sus objetivos principales consisten en el desarrollo de tecnología de percepción remota para el territorio mexicano y de capital humano altamente capacitado, así como el fortalecimiento de la soberanía nacional en el sector espacial.
El doctor Chávez dijo que, sin desarrollo espacial, nuestro país se ve amenazado por la fuga de capital humano altamente capacitado y por falta de competitividad ante la pérdida de mercado; sin embargo, agregó, representa también grandes áreas de oportunidad, ‘un lienzo en blanco’, donde pueden fundarse empresas en subsectores que no se están explotando con alcance mundial.
Entre las alianzas estratégicas del proyecto, destacó la del Instituto de Tecnología de Kyushu, de Japón, contratado para brindar la infraestructura en el lanzamiento del satélite y, adicionalmente, orientación y capacitación especializada al estudiantado y profesorado mexicanos durante el proceso de desarrollo.
El proyecto ha involucrado a más de 90 estudiantes de licenciatura y posgrado de diversas áreas de la ingeniería e instituciones del país, quienes han desarrollado la mayor parte de los componentes del nanosatélite. Además de poner en práctica sus conocimientos, han recibido cursos especializados, por ejemplo, de diseño de tarjetas electrónicas o de infraestructura de pruebas; y capacitaciones, como el uso de software STK para simular las órbitas del satélite, calcular las condiciones ambientales, temperaturas y campos magnéticos, así como el tiempo al sol o en penumbra a los que estará expuesto, lo que ha permitido diseñar paneles solares y una batería óptimos para su operación. En suma, se trata de una herramienta muy poderosa, pero costosa, por lo que también se busca desarrollar software propio.
Para finalizar, el doctor Chávez compartió la noticia de que la Agencia Espacial Japonesa recientemente aprobó las dos primeras etapas de K’oto, por lo que puede proceder a la tercera y última, acercándose a su lanzamiento estimado para diciembre próximo, e hizo la reflexión de que el desarrollo espacial no es una carrera de velocidad, sino de resistencia: en palabras del cantautor José Alfredo Jiménez: no hay que llegar primero, pero hay que saber llegar, concluyó.