
El pasado 25 de febrero, la Facultad de Ingeniería (FI-UNAM) inauguró la LAN Experience: Recuperación temprana del paciente crítico, encuentro académico organizado por su Departamento de Ingeniería en Sistemas Biomédicos (DISB), conjuntamente con la empresa Baxter y la Facultad de Medicina (FM-UNAM, institución invitada), con el objetivo de fortalecer la vinculación entre ingeniería, medicina e industria para mejorar la atención en unidades de cuidados intensivos. Participaron la doctora Fernanda Pimentel, directora de Asuntos Médicos de América Latina de Baxter; los doctores Javier Dávila Torres, director general de Planeación y Evaluación de la Secretaría de Economía, y Fernando Velázquez Villegas, jefe de la División de Ingeniería Mecánica e Industrial; así como los maestros Serafín Castañeda Cedeño, jefe del DISB, y Luis Alberto Luján, en representación de la doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, directora de la FM-UNAM.
En el auditorio Sotero Prieto, la doctora Pimentel externó su honor de estar en la UNAM para promover la ciencia y la innovación. Comentó que la colaboración público-privada permite integrar más innovación y mejores soluciones para los pacientes, y recordó que la compañía tiene presencia en más de 85 países con el objetivo de salvar y sostener vidas. Por su parte, el doctor Velázquez Villegas afirmó que el encuentro refleja la importancia de fortalecer la alianza estratégica entre la universidad y el sector productivo, en este caso con una empresa de alcance internacional que enriquece la formación de los estudiantes y consolida la relación con la FI-UNAM, al fomentar el intercambio de conocimiento y la innovación tecnológica.
En la declaratoria inaugural, el doctor Dávila Torres señaló que estos foros permiten articular al sector académico con la industria y el gobierno, y subrayó que lo más importante son los pacientes. Indicó que México es el quinto país exportador de dispositivos médicos y que la política industrial en esta materia busca consolidar al país como un polo de desarrollo: "La tecnología y la educación continua nos permitirán ofrecer mejores servicios de salud", aseguró. En un escenario nacional en el que México ocupa una posición estratégica en la producción y exportación de dispositivos médicos, la colaboración entre academia, industria y sector público adquiere especial relevancia. Espacios como este permiten alinear la formación universitaria con las dinámicas de un sector en crecimiento, que demanda perfiles altamente especializados y actualización constante frente a los avances tecnológicos en salud.
En la conferencia inaugural, Recuperación funcional del paciente crítico, la especialista en cuidados intensivos (CI) Renata Pietro, representante de asociaciones de enfermería en América Latina, enfatizó que la atención en terapia intensiva debe ir más allá de la mera supervivencia y priorizar la calidad de vida tras el alta hospitalaria, y sostuvo que la movilización temprana disminuye riesgos y favorece una mejor recuperación funcional. Agregó que iniciar actividad física controlada desde fases tempranas previene la pérdida de masa muscular, el deterioro funcional persistente y las secuelas de la inmovilidad prolongada; además, un soporte nutricional oportuno mantiene la estabilidad metabólica y fortalece la respuesta del organismo al estrés crítico.
Entre los principales retos en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), la especialista identificó la sedación excesiva y la falta de protocolos integrales: "Necesitamos prácticas seguras y procesos confiables que acompañen al paciente desde su ingreso hasta su egreso". Insistió en que la recuperación funcional inicia desde el ingreso a la UCI, no al final del tratamiento, y requiere un equipo multidisciplinario de médicos intensivistas, personal de enfermería, nutriólogos, terapeutas e ingenieros biomédicos: "Es poco realista que un único integrante sea responsable; todos somos fundamentales y corresponsables", puntualizó.
La ponente presentó datos que evidencian un porcentaje significativo de pacientes con deterioro funcional persistente sin intervenciones tempranas estructuradas. Por ello, llamó a la educación continua del personal, la estandarización de protocolos y el uso de estrategias basadas en evidencia. Finalmente, resaltó la humanización del cuidado y la participación de la familia como elementos esenciales para lograr una recuperación clínica estable y plena a largo plazo.
En entrevista, el maestro Castañeda Cedeño destacó los vínculos estratégicos que la Facultad de Ingeniería ha creado con Baxter y explicó que el evento fue organizado en el marco de un convenio de colaboración, lo que permitió la participación de estudiantes, docentes y profesionales. Añadió que uno de los aspectos más relevantes fue la presentación de tecnologías empleadas en las unidades de cuidados intensivos, pues "la relación tripartita entre universidad, sector salud e industria es clave para impactar positivamente en la atención del paciente". Para la Facultad de Ingeniería, este tipo de iniciativas consolidan un modelo de vinculación académica orientado a la solución de problemáticas concretas del sistema hospitalario. La interacción con especialistas clínicos y con el sector productivo fortalece la formación interdisciplinaria del estudiantado y amplía el horizonte profesional de la ingeniería biomédica, al situarla en un entorno donde la innovación tecnológica tiene impacto directo en la calidad de la atención al paciente.
Este encuentro, que reunió a expertos en cuidados intensivos, médicos e ingenieros biomédicos en un espacio de formación especializada, networking y vanguardia, "refrenda el compromiso de la institución con la formación interdisciplinaria, la innovación tecnológica y la vinculación institucional para contribuir al fortalecimiento del sistema de salud y al bienestar de la población", concluyó.